sábado, 29 de agosto de 2015

El pensamiento computacional como una nueva alfabetización digital (Digital Literacy 4.0)

Sobre la base de las revisiones realizadas a mi artículo para el monográfico “pensamiento computacional de RED” (desarrollado en posts de este blog y con URL definitiva en http://www.um.es/ead/red/46/zapata.pdf) he tenido la oportunidad de, a petición de los revisores, hacer una delimitación conceptual sobre el significado de “alfabetización digital” (Digital Literacy, DL) y de explicar el vínculo con “pensamiento computacional” (Conputational Think, CT) que se sugiere en el título.
En función de esa petición he cambiado el título que pasa a denominarse, de momento, Pensamiento computacional: Una nueva alfabetización digital (Computational Thinking: A New Digital Literacy).
También procedo a la delimitación solicitada de la conceptualización Alfabetización Digital y a la explicación del vínculo con Pensamiento Computacional.
Así pues en el trabajo, al principio del punto titulado “Definición de pensamiento computacional” incluyo el contenido de este post adecuándolo al formato adecuado a este tipo de publicaciones.Agradezco a los revisores su valiosa ayuda.

La idea más extendida sobre lo que es la alfabetización digital (Digital Literacy) es que consiste en una transposición.
A lo largo de la historia se han sucedido distintas alfabetizaciones y todas han tenido una significación común: han supuesto una adaptación a los nuevos medios de comunicación, representación y proceso de la información entre humanos. Así, según esta idea, la Alfabetización Digital es la adaptación y la capacitación para esas funciones de comunicación, representación y proceso a las coordenadas de la revolución tecnológica y de la sociedad de la información, consideradas en sentido estrictamente tecnológico, como revolución de medios de comunicación y de difusión de ideas.
Ésta es la idea del autor que pasó como el creador del concepto: Paul Gilster. De esta forma el concepto de alfabetización digital, tal como se utiliza ahora de forma  general, fue presentado en el libro del mismo nombre (Gilster, 1997). Gilster no proporcionó una listas de habilidades, competencias o actitudes en la  definición de lo que es una cultura digital (a diferencia de como nosotros tratamos de hacer). Más bien lo explicó, de manera muy general: como la capacidad de entender y utilizar la información de una gran variedad de fuentes digitales. Por tanto, se trata de la actualización per se de la idea tradicional de la alfabetización. Se trata de  la capacidad de leer, escribir y realizar cualquier transacción con la información, pero ahora utilizando las tecnologías y los formatos de datos actuales, al igual que la alfabetización clásica utilizaba la tecnología de la información y los formatos de cada época (libros, papiros, pergaminos, tablillas,…). Pero sobre todo, en ambos casos, se considera como un conjunto de habilidades esenciales para la vida. La crítica es que ésta es una expresión genérica del concepto, sin ir ilustrada o acompañada "listas de competencias".
Gilster no fue el primero a utilizar la expresión " alfabetización digital"; ya se había aplicado a lo largo de la década de 1990 por una serie de autores, que la utilizaron para significar esencialmente la capacidad de leer y comprender  elementos de información en los formatos de hipertexto o multimedia (Bawden, 2001).

Un planteamiento  típico en este sentido fue el de Lanham (1995), que consideraba la alfabetización digital como una especie de "alfabetización multimedia”. Su argumento era que desde una fuente digital se podrían generar muchas formas de texto, de informaciones, imágenes, sonidos, etc.  Esto justificaba la necesidad de una nueva forma de alfabetización, con el fin de interpretar, de  dar sentido a estas nuevas formas de presentación. La crítica es que con el tiempo este aspecto dejó de ser importante, y era muy restrictivo, frente al concepto más amplio de la alfabetización digital, y demasiado focalizado en la tecnología de una época. Frente a la conceptualización mucho más amplia de Gilster. Distintas concepciones de este tipo son revisadas ​​por Eshet (2002), que llega a la conclusión, de que la alfabetización digital debe considerarse  más como  la capacidad de utilizar las fuentes digitales de forma eficaz. Se trata pues  de un tipo especial de mentalidad o pensamiento. Esta conceptualización está bastante más próxima a lo que planteamos en este trabajo, solo que se refiere a la forma de procesar la información no a organizar la resolución de problemas. El pensamiento computacional es más una resolución de problemas.
De todas formas Gilster en su libro de 1997 ya rompe con la idea que dio lugar al mito de los “nativos digitales”.  Afirma explícitamente que "la alfabetización digital tiene que ver con  el dominio de las ideas, no con las pulsaciones en el teclado" -así distingue, en su concepción lo limitado de las "habilidades técnicas" desde la perspectiva de la alfabetización digital. Señala que "no sólo hay que adquirir la habilidad de hallar las cosas, sobre todo se debe adquirir la capacidad de utilizar esas cosas en la vida del individuo"(pp. 1-2).
Sobre estas ideas David Bawden (2008 Capítulo 1), a partir de lo dicho `por Pablo Gilster, afirma  que la alfabetización digital implica una forma de distinguir una variedad creciente de conceptos y de hechos, para delimitar los que son relevantes en orden a conseguir  el dominio de las ideas. E insiste en lo necesario para ello de una evaluación cuidadosa de la información, en el análisis inteligente y en la síntesis. Para ello  proporciona listas de habilidades específi cas y de técnicas que se consideran necesarias para estos objetivos, y  que en conjunto constituyen  lo que califica como una cultura digital.
Sobre estas competencias Bawden (2008) remite a las expuestas en otro trabajo anterior (Bawden, 2001):

o   Adquirir un "conjunto de conocimiento", y con ellos construir un "bagaje de información fiable" de diversas fuentes
o   Habilidades de recuperación, utilizando además un "pensamiento crítico" para hacer juicios informados sobre la información recuperada, y para asegurar la validez e integridad de las fuentes de Internet
o   Leer y comprender de forma dinámica y cambiante material no secuencial
o   Ser consciente  del valor de las herramientas tradicionales en contextos y en relación   con los medios de comunicación en red
o   Ser consciente del valor de las "redes populares" como fuentes de asesoramiento y ayuda
o   Utilizar filtros y otras herramientas, lógicas y cognitivas, para gestionar la información disponible, valorando su relevancia
o   Sentirse cómodo y familiarizado con la publicación y comunicación de la información en los nuevos medios, así como con el acceso a ella.


Llegados a este punto hay una segunda línea de delimitación conceptual, estudiada por Eshet-Alkalai (2004). A partir de su reflexión  advierte sobre la incompatibilidad entre los planteamientos de aquellos que conciben la alfabetización digital como "principalmente constituida por habilidades técnicas, y los que la ven centrada en aspectos cognitivos y socio-emocionales del trabajo en entornos digitales”.

Otro criterio que se ha tenido en cuenta en la aproximación al concepto de Alfabetización Digital fue el de clasificar (Lankshear y Knobel, 2006) según se tratase de un enfoque las conceptual o de un enfoque "operacional”, es decir a partir de operaciones estandarizadas.

Esta última tendencia, la de definiciones basadas en operaciones estandarizadas, confieren un carácter "funcional" a  la Alfabetización Digital, lo que le dota de una índole de cultura digital, centrando el estudio en la naturaleza de las  tareas, presentaciones, demostraciones de habilidades, etc. que se realizan, y avanzando en la construcción de estándares  para definir qué es o no Alfabetización Digital.

Por último hay una variante comercial de la Alfabetización Digital, que consiste en una certificación de competencias. Es la acreditación conocida como Internet and Computing Core Certificación (IC³) (www.certiport.com). Su página web  afirma que la "certificación IC³ ayuda a aprender y demostrar a Internet y la alfabetización digital a través de un estándar de evaluación del aprendizaje válido para la industria en todo el mundo". Se basa en un sistema de formación y de certificación a través de un examen que abarca contenidos sobre Fundamentos de  Informática, en aplicaciones básicas y clave para la vida,  y en lo que llaman la “vida conectada”.

Lo que se propone en este trabajo, con la construcción de idea del pensamiento computacional a partir de elementos o de formas específicas de pensamiento para resolver problemas, tiene que ver con la ALFABETIZACIÓN DIGITAL en que éste está constituido por competencias clave que sirven para aprender y comprender ideas, procesos y fenómenos no sólo en el ámbito de la programación de ordenadores o incluso del mundo de la computación, de Internet o de la nueva sociedad del conocimiento, sino que es sobre todo útil para emprender operaciones cognitivas y  elaboración complejas que de otra forma sería más complejo, o imposible, realizar. O bien, sin estos elementos de conocimiento, sería más difícil resolver ciertos problemas de cualquier ámbito no solo de la vida científica o tecnológica sino de la vida común. Como dijimos se considera como un conjunto de habilidades esenciales para la vida en la mayoría de los casos y como un talante especial para afrontar problemas científicos y tecnológicos. Señalamos en relación con esta última acepción algunos ejemplos que veremos después, o hemos visto, en este trabajo, como son el de la  determinación de los génesis de los contagios, en el caso que cuestiona teorías generales como la teoría miasmática del origen de las enfermedades, o la secuencia de llenado de los asientos en el embarque de aeronaves.


Referencias.-


Bawden, D. (2001). Information and digital literacies: a review of concepts. Journal of Documentation,
57(2), 218–259.

Bawden, D. (2008). Origins and concepts of digital literacy. Digital literacies: Concepts, policies and practices, 17-32. http://sites.google.com/site/colinlankshear/DigitalLiteracies.pdf#page=19

Eshet, Y. (2002). Digital literacy: A new terminology framework and its application to the
design of meaningful technology-based learning environments, In P. Barker and S. Rebelsky
(Eds.), Proceedings of the World Conference on Educational Multimedia, Hypermedia and
Telecomunications, 493–498 Chesapeake VA: AACE, Retrieved November 30, 2007, from

Eshet-Alkalai, Y. (2004), Digital literacy: a conceptual framework for survival skills in the digital
era, Journal of Educational Multimedia and Hypermedia, 139(1), 93–106. Available at:

Gilster, P. (1997). Digital literacy. New York: Wiley.

Lanham, R.A. (1995). Digital literacy, Scientifi c American, 273(3), 160–161.

Lankshear, C. and Knobel, M. (2006). Digital literacies: policy, pedagogy and research considerations

for education. Digital Kompetanse: Nordic Journal of Digital Literacy, 1(1), 12–24.

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